Belgiorno

Empresa

Desde 1931, Antonio Belgiorno S.A. se posiciona como la más importante joyería de plata de la Argentina. Nuestra marca Belgiorno es sinónimo de calidad en todo el mundo. Le otorgamos a la plata el verdadero valor de ser un metal precioso. El estilo es reconocible en cada detalle de nuestras piezas. Es nuestra principal riqueza. Los criterios son la originalidad y exclusividad de los diseños, la arquitectura de las piezas, el pulido a mano, la calidez que transmiten. Nuestro objetivo es mantener intacto ese estilo y satisfacer el exigente gusto de nuestros clientes. La nobleza de cada pieza hace que se conviertan en algo más que un accesorio para el dueño. Nuestras piezas trascienden en el tiempo como un momento y una persona determinada. Un regalo inolvidable. El respeto y la seriedad hacia el cliente nos ha forjado una relación imperecedera. Su fidelidad es una gratificación a nuestros objetivos. En 2006, cumpliendo nuestros primeros 75 años aspiramos a mantener nuestro crecimiento. Como decía María Angélica Morteo de Belgiorno…” Antonio impuso la plata… en el mundo!”

Historia

El casamiento de Antonio Belgiorno con María Angélica Morteo en 1931, es el inicio de la empresa. El inicio del ESTILO BELGIORNO en plata. Ambos eran hijos de inmigrantes italianos. Al casarse toman como lugar de residencia la ciudad de La Falda, provincia de Córdoba. En ese entonces, la plata no era considerada como metal para la realización de accesorios para el hombre o la mujer. Más bien, todas las piezas eran de oro. En el hotel Edén (concurrido por la aristocracia Argentina y Europea) de aquella ciudad, expone sus primeras artesanías. La originalidad de los diseños, más la novedad de ver la plata como una alternativa al oro en la elaboración de alhajas le garantizaron el rápido crecimiento. Se instalan en un chalet que hace a la vez de local. Su destino sería el de satisfacer el gusto selecto de una clientela refinada. El matrimonio no tuvo hijos. Pero un sobrino de María Angélica vivió con ellos y se inició en la empresa. Era Juan Morteo. Posteriormente la empresa abriría sucursales en Rosario de la Frontera, en Bariloche en el hotel Llao Llao, La rambla de Mar del Plata y la casa matriz se mudaba a la Capital Federal, en la Avenida Santa Fe 1310. En el ano 1962 enferma Antonio y muere 4 años después. María Angélica y Juan Morteo decidieron el cambio al tradicional local de Avenida Santa Fe 1347 en 1970. Ellos fueron los encargados de llevar adelante tanto el estilo como la producción del negocio. Hoy día, el hijo de Juan Morteo, Darío Morteo, y Silvio Faoro, mantienen vivo como al inicio, la esencia y el gusto de una casa que sabe ser, “símbolo y sello de platería argentina”.